BIOLOGÍA
Polilla de 7mm de longitud aprox, oligófaga, que tiene como hospedero principal al tomate. Es posible verla en vuelo al atarceder o durante las mañanas.
Se reproduce rápidamente, logrando tener entre 10 a 12 generaciones al año. En Arica se han descrito hasta 8 generaciones.
Es una plaga que afecta a cultivos de solanáceas como el tomate, la papa, la berenjena, entre otros.
Fuente: EPPO Galery
MORFOLOGÍA
Huevos
Los huevos de Tuta absoluta son ovalados, amarillentos y de 0,3 mm de tamaño aproximado. Es posible encontrarlos en tallos, por el envés de las hojas, brotes e incluso frutos (preferentemente verdes). Generalmente de encuentran solos, en el tercio superior de las plantas de tomate, siendo raro encontrarlos agrupados.
Larvas
Son las responsables de los daños en el cultivo. Posee cuatro estadios larvarios, y son minadoras de hojas al alimentarse del mesófilo de éstas.
Producen daño en hojas, tallos y frutos, afectando la calidad del cultivo.
Pupas y Adultos
La larva puede pupar en el suelo o en el envés de la hoja, generando un capullo sedoso. La pupa comienza de color verde y termina café.
Los adultos son de color grisáceo claro, con unas pequeñas manchas oscuras en sus alas. Tiene un tamaño entre 7 y 10 mm, pudiendo observarlos en vuelo durante el atarceder o el amanecer. Durante las horas del día, es posible encontrarlas entre las hojas de tomate.
Viven entre 25 y 30 días. Las hembras llegan a poner entre 180 y 260 huevos.
Fuente: EPPO Galery, disponible en http://photos.eppo.org/index.php/album/219-tuta-absoluta-gnorab-
Monitoreo y Control
Tuta absoluta es una plaga que genera pérdidas del 5-10% bajo medidas de control. Si no se controla a su debido tiempo puede llegar a afectar entre el 80 y 100% de la producción. Es por esto que el monitoreo y control se hacen necesarios.
Monitoreo: trampas de feromonas
Las feromonas son sustancias químicas de confusión sexual, que atraen y capturan a los machos. El uso de estas trampas son una herramienta excelente para poder monitorear el desarrollo de la plaga y precisar las aplicaciones de insecticidas en los momentos oportunos. A su vez, se reducen los apariamientos, al capturar a los machos.
Estas trampas deben instalarse junto con el establecimiento del cultivo, monitoriando la presencia y desarrollo de la plaga desde el comienzo.
Por otro lado, se debe hacer un monitoreo sobre el daño presente en las plantas (cantidad de hojas minadas, tamaño de los tuneles, cantidad de larvas por hoja, hojas o frutos afectados, etc). Se ha llegado al consenso de que, con más de 40 machos capturados al día en la trampa, se realiza una aplicación de insecticida.
Control cultural:
Una buena preparación del suelo, plantaciones en fecha óptima, evitando las plantaciones escalonadas, rotación de cultivos y destrucción de restos de cosechas dismunuyen la incidencia de esta plaga.
Control biológico:
El uso de enemigos naturales como chinches depredadoras, que si bien pueden afectar en menor manera al cultivo del tomate, o algunos insectos parasitoides (Tricohrama sp.) son prácticas utilizadas, al disminuir el daño que generan las larvas de Tuta absoluta. También se utiliza Bacillus thurigensis, quien es comido por las larvas, y en los primero estadios puede lograr una efectividad de control de hasta 95%.
Prevención del entorno:
Impedir que los adultos de Tuta absoluta ingresen al cutlivo es clave. Para ello es vital realizar un adecuado manejo de malezas, especialmente de especies solanáceas, ya que son hospederos de esta polilla.
Campos vecinos con cultivos de solanáceas pueden ser focos de atracción para esta polilla, donde se requerirá un monitoreo y control oportuno a lo largo de toda la temporada.
Control químico:
Es importante utilizar insecticidas con diferentes modos de acción, con el fin de evitar el desarrollo de resistencia por parte de la plaga. Órganofosforados, piretroides, carbamatos y spinosad son algunos grupos de productos utilizados para el control de esta polilla.
En conclusión, para lograr un control efectivo de la polilla del tomate a largo plazo, es indispensable que los productores de tomate opten por un manejo integrado de plagas, con el fin de disminuir y controlar el daño que este lepidóptero genera en sus cultivos.

